Hoy es Viernes 02 de Octubre del 2026


A Cuatro años de la transformación…

Por: María Jaramillo Alanís El Día Jueves 01 de Octubre del 2026 a las 23:40

La Nota se ha leido 580 veces. 580 en este Día.

El gobernador Américo Villarreal Anaya hablaba de resultados, avances y de cuatro años de transformación para Tamaulipas. Desde el estrado, el mensaje era claro: continuidad, compromiso y rumbo para la entidad.

Sin embargo, desde las butacas, el encuentro institucional ofrecía otra lectura. El entusiasmo colectivo de los primeros tiempos, cuando parecía que entre todas y todos se había conseguido echar a los bandidos, ya no se percibía con la misma intensidad.

Mientras el mandatario exponía los logros de su administración, algunos invitados parecían tener asuntos bastante más interesantes que atender.

El alcalde de Reynosa, Carlos Peña Ortiz, conocido como ‘Makito’, protagonizó una de las escenas más comentadas de la jornada: su teléfono celular parecía reclamarle mucha más atención que el discurso del jefe del Ejecutivo estatal.

La imagen, difundida por un portal, fue suficientemente elocuente: el gobernador hablaba; el alcalde miraba la pantalla. Y, según publicaciones posteriores, hasta el fútbol habría encontrado espacio en aquella jornada de rendición de cuentas.

¡Vaya manera de acompañar al gobernador!

Si la intención era pasar inadvertido, ocurrió exactamente lo contrario. La fotografía terminó disputándole reflectores a un evento cuyo protagonista debía ser el balance de cuatro años del gobierno de la 4a Transformación.

Aunque en política hay distracciones que duran unos segundos, las fotografías sobreviven a todo un sexenio.

Que le pregunten a Ismael García Cabeza de Vaca, cuya imagen quedó asociada a la polémica por una conversación de contenido misógino y de tipo sexual, relacionada con una joven a la que se aludía con la expresión “zumbar”, durante una sesión del Senado.

Una fotografía puede convertirse en memoria incómoda cuando exhibe aquello que un personaje público habría preferido mantener fuera del escrutinio.

Así, el encuentro institucional “Cuatro años transformando Tamaulipas”, celebrado en el Teatro Amalia González Caballero, reunió a representantes de distintos sectores políticos, sociales y económicos. Américo Villarreal Anaya acudió a presentar resultados y defender el rumbo de su administración.

La evaluación de esos resultados corresponde al pueblo. La atención y el respeto al acto, en cambio, eran responsabilidad de quienes ocuparon las butacas.

Y ahí es donde la anécdota adquiere dimensión política: no se trata de exigir aplausos ni adhesiones incondicionales, sino de entender que la representación pública también se ejerce con actitud y sentido de la oportunidad.

La distracción de algunos alcaldes no fue el único episodio que dio material para la crítica.

Héctor Joel Villegas González, secretario general de Gobierno, ‘El Calabazo’, y Marcia Benavides, titular de la Secretaría de la Mujer, también quedaron bajo el reflector de los cuestionamientos por su desempeño durante el encuentro.

Porque ocupar una secretaría no consiste únicamente en aparecer en la fotografía oficial, instalarse en una butaca de primera fila o formar parte de la lista de invitados.

La responsabilidad de un secretario exige presencia, oficio político y capacidad para estar a la altura de la encomienda.

En una jornada dedicada a exponer el balance gubernamental, sus colaboradores estaban llamados a proyectar cohesión institucional, no a convertirse en parte de las observaciones sobre el desarrollo del acto.

La lealtad política, conviene recordarlo, no se acredita solamente con la cercanía física al mandatario. Se demuestra, sobre todo, en el trabajo y en la responsabilidad con que se desempeña una función pública.

Y El Calabazo y Marcia distan mucho de ser competentes, ni en política ni en sus áreas donde cobran.

Y para rematar la pasarela política…

Desde antes de comenzar, el teatro parecía una auténtica pasarela de aspiraciones, saludos, fotografías y conversaciones. Alcaldes, legisladores, funcionarios y representantes sociales aprovecharon la ocasión para dejar constancia de su presencia.

Afuera, el calor de Victoria no daba tregua. Para algunos, la escena tuvo algo de déjà vu: Suburban, perfume francés, ropa y bolsas de marca… como si el tiempo se hubiese detenido en el pasado.

Tamaulipas en una sola postal: la solemnidad del teatro, el calor de la calle y las contradicciones de una clase política que, mientras se habla de transformación, todavía parece concederle demasiada importancia a las apariencias.

Y en medio de esa pasarela, la imagen de Makito con el celular terminó por sintetizar buena parte de la jornada.

Américo y el balance

Es de personas bien nacidas reconocer que Américo Villarreal Anaya acudió a cumplir con un ejercicio de comunicación de resultados y exposición de su proyecto para Tamaulipas.

El jefe del Ejecutivo cedió el micrófono a sus secretarias y secretarios --empleados que nadie eligió, sino que fueron designados-- y, uno a uno, quedaron expuestos; algunos con harta experiencia y trabajo, otros con pobreza hasta de conceptualización de lo que es la 4T, por citar otros dos ejemplos: el campo y turismo.

El Pueblo, el Pueblo, el Pueblo tendrá la última palabra sobre los alcances de su administración, pero quienes forman parte de su entorno político también tienen una responsabilidad: entender que los actos públicos no son escenarios para la indiferencia ni simples oportunidades para la fotografía.

El problema para los funcionarios y alcaldes cuestionados es que no necesitan un adversario político para quedar exhibidos. A veces basta una imagen, un micrófono y aparece la ausencia de sentido de la oportunidad.

Cuatro años de transformación fue el mensaje del gobernador. Algunos de sus invitados, en cambio, terminaron ofreciendo una involuntaria lección de lo que NO debe ser la representación pública.

Porque asistir es lo mínimo; emperifollarse y ocupar una silla no basta. La función pública exige algo más que presencia física; también se debe usar la masa encefálica.

Guardar el celular, ponerlo en modo avión y prestar atención al ponente es una elemental muestra de consideración, tanto para quien habla como para los ciudadanos representados en ese o cualquier recinto.

A cuatro años de aquella apoteósica jornada en la que nacía el gobierno de la 4T, aún queda mucho por hacer, cierto, sobre todo en materia de pobreza, justicia y salud.

Con todo y todo, a cuatro años de iniciado su gobierno, podemos decir que la prueba está superada.

Bien por el gobernador Américo.

Desde Mi Trinchera…

María Jaramillo Alanís.
Periodista desde 1987. Con Diplomado en periodismo impartido en la Facultad de Derecho de la UAT. Participante del Taller de narrativa, guiones radiofónicos  realizado por el Colegio de la Frontera Norte, dado en la casa del Arte en  Cd. Victoria. Curso de Apreciación Musical dado en el CCT por el Mtro. José Luis Pariente Fragoso. Cofundadora de diversos medios de comunicación en Tamaulipas. Desde hace dos décadas mi trabajo se ha publicado en mis propios medios webs, radio y algunas colaboraciones en Televisión. 

DONA AHORA

Para que HOYTamaulipas siga ofreciendo información gratuita, te necesitamos. Te elegimos a TI. Contribuye con nosotros. DA CLIC AQUÍ

Reels



HoyTamaulipas.net Derechos Reservados 2016
Tel: (834) 688-5326